Henry B. Eyring
Guardado en: Líderes de la Iglesia Mormona
Conocido como “Hal” por su familia y amigos, Henry Bennion Eyring nació el 31 de mayo de 1933, hijo de Henry y Mildred Bennion Eyring. Los primeros trece años de la vida de Hal los pasó con su familia en Princeton, New Jersey, donde su padre era un profesor de química en la Universidad de Princeton.
El padre de Hal fue un científico talentoso que fue famoso mundialmente y que recibió numerosos doctorados honorarios y casi cada premio importante en química, excepto el Premio Nobel. Cuando había una cantidad limitada de mujeres buscando educación superior, la madre de Hal, Mildred, asistía a la Universidad de Utah, donde se graduó, y llegó a ser la jefe del departamento de educación física para mujeres. Cuando ella estaba por dejar la universidad y continuar sus estudios de doctorado en la Universidad de Wisconsin, conoció a Henry Eyring. Salieron y eventualmente se casaron el 25 de agosto de 1928.
La membresía de la Iglesia Mormona en la costa oriental era mínima en ese entonces. Las reuniones de la Iglesia se llevaban a cabo en una habitación de hotel hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, cuando el racionamiento de combustible limitó viajar. El hogar de los Eyring entonces se convirtió en “el centro de reuniones” para los miembros en Princeton. Hal y sus dos hermanos eran los únicos miembros del sacerdocio aarónico y los únicos jóvenes en la rama en ese tiempo.
En 1946, los Eyring se trasladaron a Salt Lake City, Utah, donde el padre de Hal era el jefe de la Escuela de Estudios de Postgrado de la Universidad de Utah.
La vida en el hogar de los Eyring estaba llena de música, innovación intelectual y crecimiento espiritual. Por su gran amor a la ciencia, el padre de Hal animó a sus tres hijos a que se especializaran en física para prepararse para profesiones en ciencias.
Educación/militar/misión
Mientras estudiaba física en la Universidad de Utah, Hal recuerda haber tenido una conversación importante con su padre. Le pidió ayuda a su padre con un problema complicado de matemática. “Mi padre estaba frente a un pizarrón que teníamos en el sótano. De pronto se detuvo. ‘Hal’, dijo, ‘Hemos estado trabajando la misma clase de problemas desde hace una semana. No pareces entender nada ahora como no entendiste entonces. ¿Has estado trabajando en ello? (Un poco irritado, Hal admitió que no lo había hecho). ‘No entiendes. Cuando caminas en la calle, cuando estás en la ducha, cuando no tienes nada más que pensar, ¿no es en esto en lo qué piensas?’ Cuando le dije a mi padre que no, mi padre hizo una pausa. Fue un momento tierno y penoso, porque yo sabía cuánto me amaba él y cuánto quería que yo fuera un científico. Luego dijo, ‘Hal, creo que es mejor que te salgas de la física. Deberías encontrar algo que ames tanto que cuando no tengas nada más qué pensar, eso es lo que deberías pensar.’”
Hal finalizó su educación en la Universidad de Utah y se graduó con el título de licenciado en física en 1955. Para esta época, la guerra de Corea acababa de terminar. Durante la guerra, el número de misioneros mormones que se enviaban fue grandemente restringido. Cuando Hal se graduó, había sido comisionado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y no pudo servir una misión. Antes de partir, Hal recibió una bendición del sacerdocio de su obispo. En la bendición, se le prometió que su experiencia militar sería su misión mormona. Esta promesa se cumplió, porque la Fuerza Aérea envió a Hal a Sandia National Laboratories, cerca de Albuquerque, New Mexico, para una capacitación temporal. Dos semanas después de su arribo, fue llamado como misionero de distrito en la Misión Western States. Las circunstancias fueron tales que él permaneció allí los dos años completos de su servicio.
Con el servicio militar completo, Hal estaba determinado a finalizar su educación, pero no en física. Entró a la Escuela de Postgrados de Negocios de Harvard en Cambridge, Massachusetts, donde completó su maestría en administración de negocios. Al completar este título, mientras trataba de decidir a qué campo de negocios entrar, se dio cuenta que no había un tipo de negocios que lo atrajera fuertemente. Recordó el consejo de su padre: “Encuentra algo que ames tanto que cuando no tengas nada más que pensar, eso es lo que deberías pensar.” Aquí es donde él supo que enseñaría negocios; ayudar a otros a entender cómo tomar un proceso complejo y trabajarlo. Hal continuó en Harvard, terminó su doctorado en administración de negocios. Antes de terminar su tesis, fue aceptado como catedrático auxiliar en Stanford Graduate School of Business en Palo Alto, California.
Matrimonio y familia
La decisión de completar su educación en Harvard tuvo doble beneficio. Durante el verano de 1961, Kathleen Johnson estaba asistiendo a la escuela de verano. Después de un servicio matutino, donde Hal asistió, Kathleen venía saliendo de una arboleda cuando Hal la vió. No sólo se impresionópor su belleza, si no que recordó las palabras del profeta mormón David O. McKay: “Si conoce a una muchacha en cuya presencia usted sienta un deseo…de hacer lo mejor… esa jovencita es digna de su amor.” Katheleen y Hal fueron presentados el siguiente domingo, fue cuando inició su noviazgo. Estuvieron saliendo juntos el resto del verano y luego se comunicaron por correo y por teléfono después que Kathleen regresó a California. Hal y Kathleen se casaron en Julio de 1962, en el Templo de Logan. En el transcurso de los años, esta pareja fue bendecida con seis hijos – cuatro hijos y dos hijas.
La familia siempre ha sido lo primero en la vida de Hal. Kathleen declaró, “Hal ha enseñado el evangelio en nuestro hogar con gran claridad y convicción. Y, hacerlo lo más claro para que nosotros entendamos, él lo ha vivido.” Ningún padre ha sido mejor ejemplo para su esposa e hijos.
Hal moldeó su vida familiar por el ejemplo de su propia niñez, donde su padre fomentó el pensamiento creativo y el arduo trabajo, Hal hizo lo mismo con sus propios hijos. Cada miembro de la familia era un miembro colaborador y sabían que ellos eran importantes en el rompecabezas familiar; ya sea en las dinámicas de la familia o en el pensamiento creativo.
Hal fomentó el descubrimiento intelectual y el crecimiento espiritual en cada uno de sus hijos. Nunca se dedicó a un deporte a menos que él pudiera hacerlo con sus hijos; así que fomentó el tenis, basquetbol, y la natación como actividades familiares. Las mañanas de los sábados las ocupaban para construir libreras o plantar flores y complementar las noches de hogar.
Profesión
Como se mencionó anteriormente, Hal fue aceptado como catedrático auxiliar en Stanford Graduate School of Business en 1962, antes que él terminara su doctorado en administración de negocios. Los nueve años que pasó enseñando en Stanford, fueron recompensados, en parte porque se le permitió la libertad de diseñar las clases que enseñaba. Hal regresó a Boston por un año, donde él sirvió como Sloan Visiting Faculty Fellow en el Instituto Tecnológico de Massachusetts en Cambridge. Ahora Hal era parte del mundo de los negocios, donde él sirvió como un funcionario y director para la Finnigan Instrument Corporation, y fue el fundador y director de System Industries Incorporated, una compañía fabricante de computadoras.
La vida parecía ir bien para la familia Eyring. Sin embargo, eso iba a cambiar. Hal recuerda, “Una noche Kathy me codeó suavemente y preguntó, ‘¿Estás seguro que estás haciendo las cosas correctas con tu vida?’ Estaba sorprendido. Recordé mi situación. Tenía una ocupación en Stanford. Era el obispo del barrio Stanford. Éramos vecinos de mis suegros. Amaba lo que hacía. Era como el Jardín de Edén…Y ella me hizo esta pregunta. ‘¿No podrías hacer estudios para Neal Maxwell?’ Hay que comprender algo. Neal A. Maxwell era el Comisionado de Educación en ese tiempo (para la Iglesia Mormona). Kathy ni siquiera lo conocía. Yo no lo conocía.”
Más tarde Kathleen recordó que ella sabía que había algo más importante que Hal debería hacer. Ella sabía que él amaba enseñar en Stanford, pero sintió que había algo que él podía enseñar que verdaderamente cambiaría vidas.
Hal estaba determinado a orar sobre el asunto. Al principio sintió que no había recibido ninguna respuesta – luego el teléfono sonó y el Comisionado Maxwell estaba en la línea preguntando si Hal podía llegar a Salt Lake City. Hal fue a Salt Lake City, y el Comisionado Maxwell le dijo, “Hal, me gustaría que fuera el presidente del Ricks College.” Hal ni sabía donde estaba el Ricks College, o si era una universidad de dos o cuatro años. Sí sabía de la importancia del llamamiento y no lo tomó a la ligera. Oró arrodillado hasta que la respuesta llegó. Muy sencillo, el Señor contestó sus oraciones, “Era mi escuela.” Sabiendo que esa era su respuesta, Hal regresó a California y empezó a hacer los planes para dejar Stanford y trasladarse al pequeño pueblo de Rexburg, Idaho. El 10 de diciembre de 1971, Henry B. Eyring tomó posesión como presidente de Ricks College.
La oportunidad de servir como presidente del Ricks College resultó ser una oportunidad maravillosa para el Presidente Eyring y su familia. Les dio la oportunidad de acercarse más el uno al otro. El Presidente Eyring podía dar clases de religión con algún miembro de la facultad, su dedicación por la juventud del Ricks College será recordada en las generaciones venideras. El Presidente Eyring cree: “La educación formal que recibimos sólo es una pequeña parte de lo que necesitamos saber. La vida es más que una carrera; la vida es una misión. La vida tiene un propósito, su propósito requiere aprendizaje mediante un amplio espectro. Deberíamos de ser estudiantes toda nuestra vida.”
Servicio en la Iglesia
Mientras estaba en Stanford, Hal sirvió por cuatro años como obispo del Barrio Standford First, un barrio de estudiantes en la Estaca Palo Alto, enseñó seminario en la mañana.
Al servir como presidente del Ricks College de 1971 a 1977, llevó al Presidente Eyring a una relación cercana con las autoridades generales, y otros líderes de la Iglesia Mormona. A donde quiera que él fuera y a quien quiera que él conocía, su influencia mejoraba vidas.
Su servicio en la Iglesia incluyó épocas como representante regional y miembro de la Mesa General de la Escuela Dominical. Pasó ocho años con el Sistema Educativo de la Iglesia – tres como comisionado suplente, cinco como Comisionado de Educación. En 1985, el Presidente Eyring fue llamado como primer consejero del Obispado Presidente, en 1992, fue llamado a servir en el Primer Quórum de los Setenta. Como un Setenta, otra vez sirvió como Comisionado de Educación.
La posición de Comisionado de Educación le brindó la oportunidad de viajar y conocer a los maestros de seminario y la juventud de la Iglesia Mormona. “Fue un recordatorio maravilloso que la fuerza de la Iglesia descansa en la fe sencilla y dedicación de sus miembros”, dijo.
En 1995, el Presidente Eyring fue sostenido por la membresía de la Iglesia Mormona para ser miembro del Quórum de los Doce Apóstoles. Como un Apóstol, él tuvo la oportunidad de servir como un testigo especial del Señor Jesucristo. “Cuando sabe que algo es verdadero, debería actuar sobre esa verdad. Jesucristo vive; Él se ha ‘atado a sí mismo a nosotros.’ Únicamente con un gran esfuerzo podemos romper ese lazo. Oro con todo mi corazón para que entendamos lo que significa estar atados a un Dios que nos ama, que nos dejará escalar libremente – pero está listo, por si resbalamos, para detener la caída.”
Debido a la muerte del Profeta y Presidente Gordon B. Hinckley en 2008, Thomas S. Monson llegó a ser profeta de la Iglesia. Escogió a Henry Eyring como su primer consejero en la Primera Presidencia.
