Construyendo la Iglesia en Kirtland, Ohio
La persecución fastidió a los mormones en New York. La pequeña Iglesia de Cristo continuó creciendo después de su organización en New York en 1830, más tarde en ese año, José Smith recibió una revelación de Dios, ordenándole a él y a los otros mormones que se trasladaran a Kirtland, Ohio; donde una fuerte congregación había surgido. El propósito de congregarse era construir un cimiento más fuerte para una incipiente iglesia esforzándose por crecer.
En enero de 1831, José Smith y algunos miembros de la Iglesia de New York, llegaron a Kirtland y dieron la bienvenida a los nuevos conversos en Ohio. Los sentimientos entre los miembros de la Iglesia eran cálidos y llenos de amistad. Cada nuevo converso creía en el llamamiento de José Smith como un profeta de Dios, querían hacer todo lo que pudieran para construir el reino de Dios. Inmediatamente, José y los otros líderes empezaron a organizar la Iglesia. En mayo de ese año, los otros mormones de New York llegaron a Kirtland. Este pequeño pueblo cerca de Cleveland se convirtió en las oficinas centrales de la Iglesia desde enero de 1831 a diciembre de 1837.
El período de Kirtland es uno de los períodos más importantes en la historia mormona, porque durante este tiempo José Smith recibió varias revelaciones de Dios, inspirándolo en ciertos puntos de doctrina y los pormenores de la organización de la Iglesia. José acudió a Dios en oración constantemente. Leer las revelaciones que se le dieron en ese tiempo es conmovedor, porque uno puede ver su humildad y deseo sincero de hacer la voluntad de Dios. También es inspirador ver que el Señor se comunicó con otros miembros de la Iglesia a través de José. Esta comunicación nos recuerda de que Dios y Su Hijo, Jesucristo, nos conoce a cada uno como individuos y están preocupados con cada una de nuestras vidas.
Edward Partridge había buscado la verdad desde su juventud. Buscó una religión que fuera según lo que la Biblia dice. Fue bautizado por José Smith el 11 de diciembre de 1830. Justo dos meses después, a Edward se le pidió fuera el primer obispo. Al final, Edward sacrificó mucho por ayudar a los miembros de su nueva iglesia y sufrió mucha persecución, lo cual está explicado más adelante con más detalle.
José y Emma perdieron a sus gemelos y adoptaron a los gemelos Murdock
El 30 de abril de 1831, Emma Smith dio a luz niños quienes murieron después de tres horas. La esposa de un hombre del vecindario, John Murdock, dio a luz gemelos en la misma fecha, pero murió inmediatamente después. José y Emma decidieron adoptar a los gemelos Murdock, con la esperanza que los bebés pudieran consolar a Emma después de perder a sus dos niños. Se hicieron cargo de los niños cuando tenían nueve días de nacidos, José y Emma los cuidaron.
Condado de Jackson, Missouri, para congregarse en el lugar de Sión
En julio de 1831, en una revelación se le ordenó a José Smith y a otros ir a Missouri. Allí, el Señor reveló que el Condado de Jackson era el centro para la congregación de la Iglesia Mormona. La Iglesia era todavía pequeña, congregarse juntos era esencial para ayudar a sostener la Iglesia así como a sus miembros. Inmediatamente, la Iglesia Mormona compró tierras en el Condado de Jackson, muchos mormones empezaron a emigrar para allí. Edward Partridge fue asignado para permanecer en Missouri y dirigir la Iglesia e ese lugar. Newell K. Whitney llegó a ser obispo en Kirtland. El Señor ordenó que los mormones compraran tierra y la repartieran entre los pobres, así que cada uno podría tener un lugar de herencia. Todos los pobres entre ellos fueron ayudados. El sistema desarrollado para ayudar a todos los miembros fue llamado la Orden Unida, bajo la cual todos los involucrados acordaron vivir la Ley de Consagración.
Compilar Doctrina y Convenios y la traducción de José Smith de la Biblia
En noviembre, los mormones en Ohio empezaron a compilar y ordenar las revelaciones que José Smith había recibido para la Iglesia, en un volumen, el cual más tarde sería llamado Doctrina y Convenios. El nombre original para la compilación fue el Libro de Mandamientos. Los capítulos de Doctrina y Convenios se conocen como “secciones.” En este tiempo, José Smith también recibió dos revelaciones más: que luego llegaron a ser las Secciones 1 y 133. La Sección 1 fue revelada como el prefacio del Libro de Mandamientos; la otra, ahora sección 133, fue una revelación sobre la Segunda Venida de Jesucristo. El prefacio de Doctrina y Convenios es único entre todos los prefacios antes escritos, ya que fue escrito por el mismo Jesucristo.
Los periódicos locales condenaron y deploraron a los mormones, pero eso no impidió el crecimiento de la Iglesia, mientras que cientos de personas se congregaban en Kirtland. José Smith recibió un nuevo mandamiento del Señor, aún cuando los misioneros continuaron predicando a través de Ohio y Canadá. José ya había empezado una revisión, o traducción como él lo llamó, de la Biblia. El Señor le ordenó que tradujera el Nuevo Testamento de nuevo, usando la inspiración del Espíritu Santo. El propósito era restaurar muchas “cosas claras y preciosas” (1 Nefi 13:29) que se habían perdido en la traducción o habían sido quitadas por hombres malvados en el transcurso de los años. Contrario a la creencia popular, los mormones usan una versión estándar de la Biblia (la versión del Rey Santiago), no la revisión de José Smith. Sin embargo, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días imprime su propia edición de la versión del Rey Santiago, con las notas al pie de página y referencias cruzadas con los otros libros canónicos. En las notas al pie de página están incluidas algunas de las revisiones de la traducción de la Biblia de José Smith. La mayoría de las revisiones de José son menores, simplemente se cambia o se agrega una palabra o frase. Aunque éstos son pequeños cambios, sin embargo, brindan claridad y verdad a las secciones que estaban llenas de ambigüedad, dado a los cambios hechos en el transcurso de los años.
José Smith trabajó en esta traducción mientras también se esforzaba en organizar la recién formada Iglesia. Necesitó asignar a otros líderes mediante un sistema que ayudaría a gobernar la Iglesia entera, a fin de beneficiar a todos los miembros, delegar algunas de sus propias responsabilidades, y crear orden. En junio de 1831, los primeros hombres fueron ordenados para llegar a ser sumos sacerdotes. Los deberes y oficios del sacerdocio, el cual es el poder y autoridad para actuar en el nombre de Dios, fueron enteramente explicados por el Señor cuando José Smith recibió más revelaciones.
Mediante revelaciones se les ordena a los mormones construir un templo en Kirtland
En Ohio, los mormones continuaron estableciendo casas y negocios. En una revelación recibida en julio de 1831, les ordenó construir el primer templo mormón, una casa de Dios, en Kirtland. El 3 de agosto de 1831, José Smith dedicó la tierra donde el templo iba a ser construido. Sin embargo, se llevó dos años más antes de que las piedras angulares fueran colocadas. José recibió otra revelación del Señor el 1 de junio de 1833, en la cual reprendió a los miembros de la Iglesia por haber postergado la construcción del templo. José y otros líderes de la Iglesia enviaron una carta a todos los miembros de la Iglesia solicitándole a cada miembro que diera todo lo que tuviera temporalmente para construir la Casa del Señor. Finalmente, el 23 de julio de 1833, las piedras angulares fueron colocadas para el Templo de Kirtland. El 2 de agosto se recibió la revelación que exponía las bendiciones que los miembros de la Iglesia recibirían por tener un templo. El templo se completó finalmente y luego se dedicó el 27 de marzo de 1836, después de esto el Señor derramó bendiciones sobre los santos.
El dinero fue uno de los mayores obstáculos que tuvieron los mormones mientras construían el Templo de Kirtland. Los miembros eran todos muy pobres y se habían sacrificado mucho. José reconoció las bendiciones a través de sus pruebas, sin embargo: “Grandes preparaciones se estaban haciendo para comenzar una casa del Señor; y no obstante la Iglesia era pobre, nuestra unidad, armonía y caridad abundaron para fortalecernos para cumplir los mandamientos de Dios.”




